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La refrigeración producida por las plantas

 

La refrigeración producida por las plantas

ISOBIO tiene como objetivo desarrollar nuevos productos de aislamiento y revoco con materiales de origen biológico, enfocados a una producción a gran escala para poderse incluir en la industria de la construcción, pero ¿Cuánto sabemos realmente sobre los bio-materiales que proponemos usar? Los investigadores de ISOBIO han estado trabajando para que descubramos estos increíbles materiales.

Es bien sabido que los materiales de origen vegetal ofrecen grandes beneficios en el campo de la construcción. Absorben el dióxido de carbono de la atmósfera a través de la fotosíntesis, generando oxígeno y agua en el proceso, por lo que cuando se incorporan en un edificio ofrecen la posibilidad de la construcción de carbono negativo. La experiencia ha demostrado que los materiales de origen biológico tienen la capacidad de regular la calidad del aire interior de manera pasiva, creando un ambiente interior mucho más saludable.

Cómo funciona esto y por qué los materiales de origen biológico responden tan bien ha sido objeto de estudio durante varias décadas. Los investigadores de ISOBIO en la Universidad de Bath en el Reino Unido y la Universidad de Rennes 1 en Francia han estado profundizando en el estudio de la microestructura de las plantas y han descubierto características singulares.

Las plantas tienen complejas estructuras de poros interconectadas, diseñadas por la naturaleza para transportar humedad y nutrientes. Cuando se incorporan en los edificios, estos mismos poros no sólo proporcionan excelentes niveles de aislamiento térmico, sino que también amortiguan la humedad, lo que significa que la humedad se estabilice y quede constante entre las habitaciones, cosa que reduce la necesidad de aire acondicionado en los espacios.

Las plantas como el cáñamo, la semilla oleaginosa, el lino, el trigo y la mazorca de maíz ofrecen diferentes grados de aislamiento y amortiguación de la humedad, en ISOBIO se está estudiando en profundidad los mecanismos implicados y formas de optimizar su rendimiento. Todo este conocimiento se está incorporando en los aislamientos y revocos ISOBIO, que estarán disponibles en el mercado a finales de la década.

 

Artículo original: ISOBIO Project